Una fundación que trabaja para los niños

Cuando la solidaridad y el sentir humano forman parte de las constantes intenciones de un grupo, la sonrisa de un niño se convierte en la señal clave de su felicidad.

La necesidad, desi-gualdad social y desesperanza de cientos de familias de pocos recursos, residentes en comunidades marginadas del Gran Santo Domingo con limitaciones al acceso a la educación y a la salud, han sido el impulso creador de la fundación Avanzare.

Su razón de ser está constituida por el amor y la solidaridad, pero ante todo por el deseo tenaz de generar oportunidades y cambios en la calidad de vida de niños, jóvenes y sus familias.

Delores Sánchez, presidenta y creadora de la Fundación Avanzare, considera que ver la alegría de las familias y la mirada esperanzadora de los niños no tiene precio, por lo que se ha dedicado mediante esta organización a desarrollar programas artísticos, tecnológicos y culturales, charlas especializadas, intervenciones psicológicas que ayudan al desarrollo cognitivo, socioemocional del infante o joven.

Actividades
Las comunidades Batey Bienvenido, La Ureña y El Dique Ozama han sido el punto de partida de la fundación; la entrega de útiles, materiales escolares, ropa, uniformes, medicinas, artículos para el hogar y alimentos a los niños y a sus familias, constituyen parte de las contribuciones.

A pesar de que Avanzare se concentra en estas zonas vulnerables de Santo Domingo, ha colaborado con los residentes de La Isabela en Puerto Plata donde también ha brindado su mano amiga.

Cómo ayudar
Sánchez reconoce que tener un proyecto de esta magnitud representa la mayor satisfacción personal que ha recibido en su vida, y que “no hay nada más placentero y bonito que saber que estás dando un granito de arena para hacer la diferencia”.

Durante los últimos seis meses la fundación ha llevado sonrisas, júbilo y bienestar a cientos de familias dominicanas.

Esta entidad sin fines de lucro se visualiza con presencia nacional y con el poder de dirigir programas, centros y proyectos efectivos para diversas comunidades con la perspectiva de que cada día se unan miembros colaboradores a esta causa necesaria y colectiva.

Cuenta con una página web (www.avanzare.org.do) a través de la que se aceptan donaciones, voluntarios, apadrinamientos y la integración como miembro asociado. El emblema de este proyecto refleja a dos niños sosteniendo un enorme corazón rojo que simboliza a una Fundación llena de sueños, esperanzas y proyectos que necesitan ser materializados en favor de los niños y jóvenes endebles de nuestro país.

Según la creadora este aporte que sus miembros realizan es por amor y solidaridad, para que la brecha que existe de desigualdad social en la población marginada sea cada vez más estrecha a través de los aportes en los pilares de educación y salud.

Bien dijo alguna vez José Martí: “Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad”.

La cooperación y contribución material conforma solo el primer eslabón de los objetivos alcanzados por la entidad.

La institución cuenta con miembros asociados e instituciones que le permiten optimizar programas de recreación y desarrollo intelectual que afianzado en sus alianzas: la Academia de Música Patricia Logroño, Cathedral International School, Centro Psicopedagógico Ozama y Cathedral Community School logran llevar oportunidades y espacios de aprendizajes gratuitos a los niños y jóvenes.